rosa
Muy buenas, lectores
Antes de darle caña al tema de hoy, me vais a permitir un momento para tratar un tema por una buena causa. Para todos los que no acostumbréis a leer mi otro blog o quizás no sepáis de su existencia, primero sabed que tenéis trabajo por leer y segundo os diré que os perdéis parte del universo creativo María Francés. Al igual que probablemente no sepáis del anuncio que hice allí hace dos días. Os dejo el link para que lo leáis por completo, aunque os cuento por encima.
Con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama acontecido este pasado martes, he lanzado una campaña en la que mis productos de color rosa ayudaran a la investigación contra esta enfermedad. Con cada compra de uno de estos que productos que podéis ver en la otra publicación, un 10% de la cuantía del producto irá destinado a la Carrera de la Mujer en Granada, además de que los gastos de envío irán destinados íntegramente a esta iniciativa de ayuda a la AECC por parte de la empresa.

Es una oportunidad que no puedo dejar de compartiros, ya no por mí, sino por ellas y por la causa solidaria.
Habiendo planteado esta relevante información, es pertinente continuar con el tema de hoy, el cual no parte muy lejos sinceramente. El color rosa es un símbolo predilecto de la lucha contra el cáncer de mama, pero a la vez es uno de mis colores fetiches a la hora de crear, comprar y vestir. Es por eso que con motivo de la semana en la que nos encontramos, he decidido hablar de materiales en joyería de este color. Ya sean piedras, metales, gemas…
Oro rosa

Y sí, quizás al pensar en estos materiales la idea del metal es algo extraña, pero sí existe. El oro rosa es una mezcla de metales cuya obtención se basa en una aleación de 75% de oro puro, 20% de cobre y 5% de plata. Con esta mezcla, el oro obtiene una tonalidad rosácea que se aleja de la calidez amarillenta del oro amarillo. Al ser este, el oro, el material predominante su valor se iguala a los quilates que este 75% de oro tenga.
Al no encontrarse naturalmente en la tierra, no es tan común encontrar joyas con este metal, sin embargo su popularidad en los años recientes y el abaratamiento de las piezas al incluir metales más económicos han hecho del oro rosa el nuevo acabado de moda.
Antes de seguir, déjame recordarte que sí quieres ver otra piedra en tonalidad rosa, tienes un enlace aquí de la semana pasada sobre el cuarzo rosa y sus propiedades amorosas.
Rosa donde no lo esperabas
Existe una peculiaridad entre las gemas de más alto valor, pues aunque existan en distintas tonalidades, siempre hay una más conocida o favorita. Así el diamante es transparente, el rubí es rojo, la esmeralda es verde y un largo etcétera. Sin embargo hay una piedra que, aunque no sea característica del rosa, sí que tiene una gran variedad de rosas. Este es el zafiro, una gema que por norma general se entiende con un tono azul profundo y oscuro.

Los zafiros rosados se caracterizan por cubrir las tonalidades más pasteles y claras de este color, logrando un aspecto de transparencia rosada. Espiritualmente, sé que os gustan estos temas, el zafiro es conocido por su liberación emocional y sentimental.
De igual manera que existe el zafiro rosado, el color rosa también está presente en las perlas, los diamantes, los topacios, los granates…
Piedras que no conocías
Seguramente si te hablo de la kunzita o de la espinela, no estarás tan al tanto del tema. Pues bien, déjame explicarte un poco de cada una.
La kunzita parte de la curiosidad de su nombre, el cual se le debe a George Frederick Kunz, mineralogista y directivo de la empresa Tiffany & Co de Nueva York. Es un mineral que más que rosa, se define como lila, aunque debido a la cambiante colorimetría de los minerales y la similitud de estos colores, es normal encontrar kunzitas rosas. Entre su composición destaca el aluminio y el litio como elementos más conocidos.

Una de sus particularidades es que se encuentra en grandes bloques de material y apenas con irregularidades, por lo que es un mineral muy fácil de obtener con buen talle.

La espinela por su parte es una de mis favoritas por dos razones. La primera es su color, si bien es rosa al igual que el resto de piedras del que hemos hablado hoy, este rosa es más bien oscuro muy cercano al fucsia, mi color predilecto.
Por otro lado, la espinela sí que es conocida mayoritariamente en su versión rosa, en detrimento del resto. Aún así, la espinela condensa una familia entera de minerales, pues presentan muchas irregularidades en su color.







