Muy buenas, lectores
¡FELICES FIESTAS! Espero que estéis pasando estos momentos del año de la mejor forma posible, pese a que sean tiempos algo distintos. Sea lo que sea lo que celebres o incluso si no celebras nada, desde aquí te deseo y mando mi mejor suerte. Es lo mínimo que puedo hacer además de agradeceros por todo. Este año ha sido muy importante en mi vida, sobre todo a nivel laboral. Podemos decir que es el año que me ha hecho meterme de lleno en este mundo tan bonito e intenso que es la moda. Por todo ello, gracias.
Hay que ver cómo pasa el tiempo, ya estoy aquí sentada escribiendo el último post de este año 2021. No quiero recrearme porque sé que a veces peco de extensa, solo quería volcar con vosotros mi asombro. En la publicación que da la nota final al año, evidentemente quería algo especial. Algo que fuese más allá de lo habitual. Así que os traigo a Marlene Dietrich, recorreremos su vestuario y su vida mientras os cuento el porqué de esta elección.
Una actriz revolucionaria
Cuando digo que quiero ir más allá, me cuadra mucho con Dietrich. Pues Marlene fue una mujer que siempre fue más allá. Ella rompió con los roles de género en una época en la que no solo estaba mal visto hacerlo, sino que era casi una obligación acatarlos. Marlene fue una estrella de cine que lejos de obnubilarse en los focos y las bambalinas, uso su voz para alzarse. Lo primero era su postura política antinazi y su intelectualidad. Dietrich huía de esa imagen de rubia tonta de Hollywood. Talento e inteligencia se unían en ella.

La imagen Dietrich
El estilo que acompañaba a la actriz era de lo más particular, pues no solo actuaba como un hombre, sino que llegaba a vestir como tal. Sin embargo los mejores atuendos e inspiraciones que nos ha dejado años después son aquellos que no se acogen a ningún género, sino que se benefician de los dos.

Así aunque Dietrich en su momento fuese un icono en el cine, no destacaría tanto en la faceta moda [algo que sí hizo en la faceta de belleza siendo pionera en tratamientos como el lifting por su gran apego al cuidado facial]. Sus trajes masculinos algo entallados, sombreros de copa o zapatos de cordones planos no serían la sensación del momento, aunque casi un siglo después podemos sentirnos muy inspiradas.
El factor de estrella dorada
Sternberg fue el director con el que hizo dúo en la mayoría y mejores producciones en las que participó. En estas es donde probablemente podamos ver los atuendos más comunes a una mujer de su clase, su trabajo y su época.


La actitud personal
Por otro lado tenemos sus posados y apariciones fuera de cámara con esa estética tan distintiva en aquella época. Dietrich puede darnos inspiración que nadie más de su tiempo puede y eso es algo de agradecer y valorar. A día de hoy, puede considerarse un ícono para ellas y para ellos, independientemente de tu identidad o de tu estilo. Estrellas de Hollywood e iconos hay muchos, así muy pocos.


Espero que os haya gustado y puede que serviros. No hay mejor referencia de glamour para nuestros conjuntos de Año Nuevo y además le sirve de inspiración a cualquiera. Gracias de nuevo por vuestra lectura, de las últimas del año. Parece que fue ayer cuando opté por retomar el blog y me agradezco mucho a mí misma por hacerlo. El año que viene habrá más desde el próximo martes, pero aún así quiero tomarme un momento para valorar personalmente y expresar la gratitud que tengo por aquellos que me acompañan al otro lado de las pantallas. Nos vemos el año próximo, queridos lectores.







