Energía
Energía
Muy buenas, lectores
¿Qué tal estáis? Espero y deseo que bien. Si no es así, puede que la información aquí contenida os sea de ayuda. Hoy os traigo una segunda parte de esas entradas que escribo y prometo continuar. De las que parece que se han olvidado, pero os aseguro que no es así en absoluto. Soy muy de palabra y por eso aquí viene la continuación de aquella entrada que llamé Supersticiones en joyería.
Exacto aquella que hace unos 2 meses escribí hablando de materiales como el ónix, el oro o las perlas. Cada cual con sus elucubraciones místicas. En esta versión, vamos a darle una tónica especial a esta publicación. También centrada en la espiritualidad, pero en esta ocasión orbitando sobre el concepto de la energía.
El concepto de energía
En multitud de creencias principalmente paganas, existe el concepto de energía como la fuerza mística que se destila de todo ente vivo o inerte. La brujería se posiciona como una de las teóricas más predominantes acerca de la energía, después de la ciencia evidentemente.
Aquella que ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, según la ciencia, es la misma que el esoterismo concibe como una fuerza de creación de cambios y equilibrio, ya sea en lo físico, lo mental o lo emocional. Entre todas las creencias sobre la energía, una de las más extendidas es aquella que considera a los cristales como canalizadores. No me refiero a los Swarovski, aunque probablemente también fluyan en su propia vibración, sino a piedras semipreciosas. La concepción de estas como cristales es debido a que generalmente aquellos que practican estos rituales poseen las piedras en grandes tamaños. Incluso existe una rama pseudocientífica llamada cristaloterapia, la cual os podéis imaginar que se aprovecha de estos cristales para la sanación.
Sin embargo, lejos de la decoración de altares o posesión de grandes gemas, el hecho de usar estas piedras o cristales en joyería no representa ninguna diferencia. Es por ello que para todos aquellos que consideréis este tipo de creencias como propias y queráis aprender más o simplemente para los curiosos desconocedores del gran poder de los cristales, he aquí un breve repaso acerca de la energía tras las joyas.
Ojo de tigre
Se conoce con este nombre a la piedra que condensa una serie de minerales de distinta índole como el cuarzo o la limonita. El ojo de tigre es reconocible por su tonalidad que es muy heterogénea, pero se reconoce por sus múltiples capas en tonalidades amarillentas y amarronadas.

De sus propiedades hay mucho escrito, aunque generalmente se le conoce por un poder protector, similar al del ónix del que hablamos en la anterior publicación. Otras propiedades que se le atribuyen tienen un claro aporte en el equilibrio. Así se le acreditan beneficios como la tranquilidad, la resolución de problemas o la mejora en trastornos y perjuicios en la salud [especialmente en la mental].
Es por esto que se concibe al ojo de tigre como una de las mejores piedras para amuletos de curación y para prácticas meditativas que busquen ese equilibrio que consigue.
Amatista

Otra de las clásicas, muy conocida por sus aplicaciones y fácil obtención. Además de tener un tono muy vistoso con esa tonalidad púrpura que caracteriza a este mineral, el cuarzo amatista se cree que es de los cristales con más propiedades.
Partimos de su principal concepción datada del tiempo de griegos y romanos, según los cuáles la amatista es un remedio o antídoto que ayuda a evitar la embriaguez, ósea se usaba como método para no emborracharse. Es más, de ahí su nombre, de amethystos, un concepto griego que daba nombre a esta propiedad.
Partiendo de esta base de concebir la amatista como símbolo de protección, el resto de propiedades sigue en esta línea muy similar al ojo de tigre. La amatista desprende una energía muy similar al éxtasis de la meditación, una mente presente y clara, que es consciente de sus sentidos y sensaciones, está concentrada y se concibe como comprensiva, abierta e intuitiva.
Cuarzo rosa
Era obligado hablar del cuarzo rosa, pues al igual que su hermana la amatista es de las más populares. De este cuarzo, cuyo color no tengo que deciros ya, podría limitarme a decir que es conocido como la piedra del amor y con eso sabríais de qué estoy hablando.

Pero es que no solo el amor en todas sus vertientes [romántico, propio, familiar, amistoso…] es lo que promueve la energía de esta piedra. Pues más que ser un imán para otras personas, lo que ayuda es a equilibrar y regular las energías del poseedor con el fin de conseguir que este se convierta en el imán. Entre todas estas propiedades podemos ver una mejora en la atracción evidentemente, mejor autoestima, paz consigo mismo, sensualidad, pasión, ternura y todas aquellas cuestiones que desearíamos en el amante perfecto.
Jade

Conocido por su tonalidad verdosa, sobre el jade hay también muchísima información, no tanto por sus propiedades que suelen coincidir, sino por sus aplicaciones. Pues a todo el espectro de utilidad y manejo que se le da al resto de piedras, al jade se le añade un uso cosmético. Además del evidente uso decorativo, terapeútico, accesorio, protector y energético.
Esta nueva aplicación se debe a que la propiedad predilecta del jade es su energía limpiadora. Tal es la purificación energética de esta piedra que se llega a creer que su limpieza también puede ser física y más allá de ser usado en cristal o joya, existen rodillos de jade para masajes faciales y corporales.
Espero que os haya gustado esta publicación. Sé que hablar de creencias no es del gusto de cualquiera, pero considero interesante el conocimiento adquirido independientemente de la práctica que cada uno lleve a cabo. De todas formas, ajena a toda esta espiritualidad, se considera a la estética. Las piedras aquí presentes gozan de una vistosidad y colorimetría que por ejemplo no se presenta en los metales, por lo que su aplicación orfebre es de lo más interesante.
Ya sea por tus creencias o tu gusto estético, agradezco tu compañía una ocasión más.







