Muy buenas, lectores.
A ver, una mini prueba quién logra adivinar de qué vamos a hablar solo con leer el título. Entre mis lectores, abundais los conocedores de lo vintage, de lo retro, de lo de antes, pero de igual forma es bueno estar actualizado. Yo soy la primera que me gusta conocer la tendencia de ahora, la más ultimísima y a la vez me encanta investigar en lo vintage. Nada que no sepáis ya. Es por eso que estos temas y momentos en los que se alinean los astros y algo del pasado vuelve, por el eterno ciclo de la moda, es que me encanta darle un apartado en mis blogs.
El caso de hoy, por si de verdad no lo habéis captado, es el de una nueva producción sobre la historia de la moda que verá la luz en una semana. House Of Gucci relata los acontecimientos de la familia que comparte nombre con la famosa firma de moda. La frase del título hace referencia a uno de los diálogos que ocurren en la película y que se puede ver en el tráiler. Esta es dicha por Patrizia Reggiani, la mujer de Maurizzio Gucci, de los Gucci auténticos. Realmente no se llegó a decir nunca, pero ha sido una forma magistral de encarar al personaje por parte de la actriz, quien si no lo sabéis es la renovada Lady Gaga en su faceta actoral.
Mentar el nombre de Patrizia Reggiani es invocar la polémica por todo lo que llegó a hacer años ha. Sin embargo, ya conocéis que en este espacio no estamos para eso. Aquí venimos a hablar de moda y es lo que vamos a hacer. Porque de eso sí que hay. Patrizia tenía y tiene un estilo muy de los que me gustan a mí, similares a los de Dinasty, ricos ostentosos. Un sinfín de estilismos que se alejan de lo básico y abanderan la fastuosidad. Por lo que tanto sus apariciones vintage, como las imágenes que ya tenemos del personaje de Gaga son oro puro y aquí vamos a mostrar las más impresionantes.
Cuando no todo era marketing
Imagina ser la esposa del propietario de una marca de lujo archiconocida. Si fuese en la actualidad, casi estarías condenada a vestir de esa marca y no acercarte a ninguna otra en la vida. Sería probablemente una buena y coherente estrategia para no incentivar a tu competencia. Antes quizás estas reglas no escritas eran aún más difusas.

El estilo a lo Gucci
Sin embargo, he de decir que quizás ese fuese de los escasos momentos de moda pura que nos ofreció Patrizia, en lo que a marcas se refiere. Pues ella era fiel a su estilo y dominaba por este. Con un fuerte énfasis en la elegancia ostentosa de la que tanto hemos hablado, Patrizia acostumbraba a usar grandes abrigos de pelo sobre vestidos y conjuntos muy llamativos y accesorizados. Todo ello con la intención de que el mundo supiese quién era ella.

Lady Patrizia Gaga Reggiani
Pero no solo de Patrizia depende su estilo. Las grandes producciones de moda saben el cuidado y la precisión que nos deben a los fashionistas. No tanto en la trama, pero sí en el vestuario. La atención al detalle es innegociable y debe tener una congruencia en cuanto al contexto en el que se da. Es por ello que el personaje nos sirve de igual manera para ilustrar a la persona.

A lo marbellí
Aunque este en blanco y negro y cortada, esta imagen es más que suficiente. En una combinación de ropa blanca entre ambos que podría ser idónea en cualquier fiesta de la Costa del Sol, con ese bronceado que hasta traspasa la barrera de la escala de grises, Patrizia Reggiani y su marido Maurizzio Gucci parecen sacados de esas fiestas marbellíes de los 80’s.

Extravagante
Digna señora se ha creído toda su vida Patrizia. Más allá de lo que hiciese en plena pérdida de sus capacidades, siempre ha sido una mujer de armas tomar. Con un coraje, un carácter y una actitud agresiva. Misma que también le gustaba demostrar, pues Patrizia nació para llamar la atención y sobresalir también con su estilo. Ser una más es como no ser. Y nada para llegar a ser lo más llamativo que atender los detalles. Esto viene a traducirse en moda con los accesorios, perfecta herramienta para el más es más.

Gucci por y para siempre
Aquí paramos ya con el estilo de Patrizia para hacer una reflexión final con esta fastuosidad de diseño de la mano del Gucci actual a cargo de Alessando Michele. Específicamente de la colección que coronaba los 100 años de la marca. Nada que ver en absoluto con algo que luciría Patrizia, pero un buen alegato a la evolución y reinvención de una marca como Gucci que nos ha hecho tan felices durante tanto tiempo. Ya sea con las colecciones vintage del pasado como con las apuestas actuales, Gucci ha sido, es y será moda, diversión y la atención asegurada.








