Cannes
Muy buenas, lectores.
En el día de hoy da comienzo el festival de cine de Cannes, un evento anual que condecora a la industria del celuloide a este lado del Atlántico y que es considerado uno de los eventos más importantes de cine en Europa, sino el que más.
Sin embargo y pese a que me encanta el cine como séptimo arte, existe algo que me llama más del festival de Cannes: la red carpet. No sé vosotros, pero en mi caso la moda siempre precede y la alfombra roja del festival siempre es uno de los momentos más esperados por los fashionistas.
Sin embargo, lejos de centrarme en los looks de este año, pues suficiente nos bombardean las revistas ya, quiero hacer un repaso de looks del pasado. Un vistazo a esos diseños vintage que paseaban por la alfombra durante los 74 años que lleva ocurriendo.
Diana de Cannes
La primera protagonista es una de las más queridas en esta comunidad. La princesa Diana que hubiese cumplido hace pocos días los 60 años hizo varias apariciones en el festival de Cannes. Entre ellas encontramos esta de 1987 en la que hizo aparición con un vestido a rayas y un gran bullón en el bajo que acompaña con una americana blanca cruzada. Tonos muy náuticos y muy apropiados para la Costa Azul.

No obstante esta no fue la ocasión estelar en ese año. Diana era princesa y como tal tenía todo el sentido del mundo que usase un vestido de ensueño. Así que tal y como hizo en su boda, lució un diseño casi onírico. El vestido era drapeado en chifón azul con un foulard en conjunto firmado por la diseñadora fiel de Diana, Catherine Walker.

Madonna
Y hablando de diseñadores, le toca el turno a un viejo conocido y recientemente recordado. Sí, estoy hablando del protagonista del blog anterior Jean Paul Gaultier. Como dije en aquella publicación uno de sus diseños cumbre fue el corsé cónico que hizo para la cantante Madonna, sin embargo esta pieza no fue completamente única. Gaultier confeccionó varias versiones del diseño que la cantante usó durante distintas apariciones.
En 1991, todo invitado presente en Cannes tuvo la oportunidad de disfrutar de otro momento icónico de la artista. Cuando entre cámaras y flashes se deshizo de un largo vestido rosa brillante que usaba como abrigo para mostrar la obra de Jean Paul.

Esta versión era en sujetador a combinación con la ropa interior con la que Madonna se reiteraba en su actitud rebelde y sin tapujos.
El Cannes de los 80’s
Y me vais a permitir un momento que retroceda a los 80 antes de entrar en lo que verdaderamente deja de ser vintage para convertirse en legendario. 1989, casi cerramos década, pero hay alguien que no puede faltar en este post. Carolina de Mónaco, otra de las caras más famosas de los 80’s hizo gala de su glamour en la alfombra roja. Nada ostentoso, pero tampoco nada sencillo.

Falda drapeada en negro y blusa rosa con suaves bullones y transparencias, un conjunto que aúna la tendencia de aquel momento con la elegancia clásica y atemporal. Nada que no pudiese usarse hoy con total tranquilidad.
Dos años antes de Carolina, el look ochentero por excelencia nos lo dejó Cher, pero esta vez en una versión algo más cañera.
En esta ocasión estamos en el Cannes de 1985 con una Cher que a temprana edad ya nos daba una gran lección. Yo soy fanática del color, pero la cantante nos enseño como un total look [pelo incluido] negro puede albergar toda la esencia rompedora de los ochenta.

No le fue necesario vestir tonalidades con este dos piezas de minifalda con lentejuelas y un gran escote que deja entrever un corpiño de lazos. Pura osadía, toda al negro.
Jane Birkin
Y ahora sí, ya es hora de remontarnos antes del tiempo cuando los colores se veían, pero no en imagen y empezamos con un icono setentero Jane Birkin. La responsable del nombre del tan deseado bolso de Hermès apareció en 1974 con un capazo de mimbre al brazo y un vestido asimétrico adornado con un cinturón doble. La sencillez y frescura que destila este atuendo en comparación con lo que generalmente se ve en la alfombra roja es lo que hace esta estampa distinta.

El icono Hepburn
Remontémonos aún más atrás. Existe alguien de quien apenas he hablado, pero a quien admiro muchísimo. La razón sea quizás porque es tan adorada por mí como por casi todo el mundo y honrar a una dama de tales características no es nada sencillo. Por si no lo has adivinado estoy hablando de la mismísima Audrey Hepburn.

Nada puedo decir de ella que no esté dicho, más que hacer mención de su impresionante aparición en 1960. Con el característico aspecto natural con el que se la recuerda, Audrey apareció del brazo de su marido con este impresionante y delicado vestido de satén con pedrería. Zapatos cómodos y bolso práctico eran los complementos perfectos para dejar el protagonismo a los extensos guantes blancos heredados de los 50’s hollywoodienses.
Por ahora concluyo aquí, empieza el festival de este año y es hora de fijarse en los looks de la alfombra roja que seguro también estará llena de apuestas maravillosas de diseñadores contemporáneos. Eso sí, nada de comparar, lo vintage es legendario y contra eso, poco se puede hacer. Mil gracias por leerme.







